lunes, 21 de julio de 2008

Vertigo?....

Puede que llegue a ser una locura, o sencillamente la forma de buscar aventura de forma "irresponsable", pero más que eso es la manera en que mi alma pide a gritos algo de libertad para gritar... no puedo asegurar cual es la línea que separa la imaginación de la realidad, aquí acabaron los cuentos de hadas en los que algún día creí, y en los que quizás muchas de las personas que estimo creen, es parte de la vida darse cuenta que los Hermanos Grimm tenían gran imaginación...


De un momento a otro sentí una necesidad irremediable por entrar a uno de los mundos en los que he creado un avatar que me representa, pero este avatar yo diría que es más bien un ServerSocket, o un puerto de comunicación que abro para estar cerca de algunos amigos, familiares, entre otros... transcurridos algunos minutos me di cuenta de que no había sido una necesidad sino una llamada "telepática", había durado cerca de 7 días sin la necesidad de coger un desktop dotado de una conexión a internet... creo que me estaban esperando allí, en Bogotá, se puede decir, en medio de frases en donde decían cosas como que había viajado en época de abundancia, salieron cosas que no se si algún día esperaba escuchar, ¿qué cosas?, creo que en este momento solo hacen parte de lo que llamo mi vida privada, aunque cada cosa que escribo es la manera metafórica en la que relato cada cosa que sucede allí... ese no es el punto, luego de una hora, me pregunto que había hecho durante el tiempo que he estado aquí, en Medellín, del corazón solo me salió decir "leer... pensar, estoy decepcionada, cada vez mas fría, ya nada me llega, ya nada me toca", su pregunta siguiente "¿decepcionada?", pensé por un segundo, lo que tantas veces me he dicho, no sé que prefiero, si ser "odiada" o llegar a decepcionar a alguien, aunque después de tanto pensarlo, en este momento solo me dolería decepcionar a mi familia, aunque soy consciente de que ellos están allí para enseñarme a vivir, son mi apoyo incondicional, ya nada me llega realmente.... le respond enumerando cerca de 4 decepciones... ¿debería estar cansada de pensar?, ya veo lo que es capaz de hacer la soledad, pensamientos inoficiosos te llevan a conclusiones que solo son el resultado de miles de sentimientos que siguen el "lineamiento de la maldad", conclusiones que en este momento son el consuelo de mi decepción... en realidad ¿debo tocar aquel cáliz que contiene en su interior el pensamiento de que "no paga ser bien con los demás"?, lo he rondado durante mucho tiempo, pero durante ese mismo tiempo sencillamente se me olvida que esto ya no es un juego, lo abandono a la deriva en medio de un laberinto y retorno a jugar a que todos somos felices y lo seremos por siempre, hasta que de nuevo alguien grita "Tacho, remacho y no juego más", es el momento en el que yo creo que alguien tiene las agallas para coger el cáliz... tocar ese cáliz solo lastimaría a quienes me rodean, de la misma forma en que lo hicieron aquellas personas que quería sinceramente con el corazón y en algún momento decidieron tocarlo primero que yo... nada es justo, y ya no sé si también "pague ser justa", pagar con la misma moneda es cobarde, los demás quizás no tienen la culpa de lo que me pasa, pero yo tampoco tengo la culpa de lo que les pasa a los demás...


Por primera vez me sentí feliz de solo poseer un capital de 150 pesos, ya no tenía más dinero para pagar otra hora en el café internet, el dinero del que disponía lo gaste en asuntos familiares, y en este momento ese dinero no me interesa que me sea repuesto... mientras caminaba, el cielo se despejaba aun mas, pocas veces he visto un cielo que adorne de tal forma un paisaje tan majestuoso, en el fondo veía que de unas montañas tres parapentes emprendían vuelo, y de nuevo aquí, mis locas ideas que podrían llenar una gran cantidad de hojas enumerando, aunque más que ideas locas los considero sueños frustrados que poco a poco dejaran de serlo, por lo pronto considero una tintura de color rojo en las puntas de mi cabello, y de nuevo la perforación que le parecía curiosa a Daniel... quiero algún día poder saltar de un avión con un paracaídas, sentir de alguna manera que puedo volar, es algo que me daría una verdadera sensación de ser libre... y allí estaban, solo fui hasta el parque más cercano, me recosté allí para ver como recorrían el cielo, pero allí me sorprendió infraganti un árbol que dejo caer inmensas cantidades de hojas, parecía "otoño", parecía que cada hoja tenia escrito un recuerdo... el recuerdo de él, miles de recuerdos de él, el recuerdo de su fabuloso regalo de cumpleaños que se noto que salió de lo más profundo de su corazón, aunque este es el momento en el que agradezco el hecho de que alguna vez me dijo "Te quiero", no me imagino si no me hubiese “querido”... el recuerdo de un "amor" del pasado, de las razones que lo hacen ser del pasado... el recuerdo en el que mi mejor amigo y una de las personas que adoro con el alma me dijo que no me acompañaría en mi cumpleaños solo porque sus padres no deseaban que viajara acompañado de su novia, pero peor aun cuando me entere que yo era parte de la mentira que justificaba el hecho de que había decidido no viajar... el recuerdo de que mis "mejores amigas" me dejaron sola cuando más lo necesite... el recuerdo de que ellas prefieren mantener diplomacia, buenas relaciones con el grupo con el mayor número de personas hipócritas que yo jamás haya podido ver juntas, cuando yo decidí alejarme de ese mismo grupo por cada cosa que les habían hecho a mis "amigas", y una leve voz grito desde el fondo "JAMAS ESPERES NADA DE NADIE"...el recuerdo de las razones por las que viajo... el recuerdo de cada deseo que lleva en su interior las 7 manillas que poseo, descubrí que vanamente siempre pido por tener siempre de aliada a la felicidad... el vago recuerdo de una historia que aconteció hace 6 años, y que a veces es la causa de que despierte asustada en las noches... el recuerdo de "Romeo y Julieta", en mi opinión, como la historia con el argumento mas patético que jamás haya leído, aunque no dejo de ser una excelente obra, el consuelo perfecto para quien aun creen en el mundo de las hadas, los 7 enanitos, los duendes y Pepe Grillo... en ese momento quise un abrazo, no sabía en donde estaba Diego, aunque ya había pasado dos veces por mi lado y no me vio, y Javi debía tener sus propios problemas, su novia estaba un poco mal y debía estar pendiente de su hijo...


Diego había salido a buscarme... saldríamos a un nuevo centro comercial... la única regla era no tensionarse, solo relajarse para evitar perder el equilibrio... crecimos separados, tan solo nos llevamos 7 meses, éramos compañeros de juego, al poco tiempo, una vez cumplió los 8 años su familia debió mudarse a Medellín, lo admiro, desde que aun estábamos en el colegio, por poseer muchas más agallas que yo para asumir que la reglas son sencilla y llanamente para romperlas, quizás yo alguna vez lo asumí, pero el miedo me llevo a actuar con mucha más precaución que Diego o como lo hace ahora mi primo Andrés, aunque eso ya es otro cuento... ahora estudia Negocios Internacionales, posee astucia para manejar el dinero, y es una persona que puede hacer lo que quiera y sabe para qué sirve el cerebro... fama de loco... descargar un poco de adrenalina no estaba mal... así como hay diferentes selvas: la selva Amazónica, la selva del África, entre otras, también hay diferentes selvas de cemento, Medellín es una selva de cemento, en donde en medio de grandes avenidas, carros por todos los lados, motos en cantidad, las palabras prudencia y tolerancia poseen otro significado que aun desconozco...


Esa era la autopista norte, y aquí si sabe para qué son las reglas: para romperlas... 40 km/h... 60 km/h... 80 km/h... 90 km/h, aun debía tener cuidado, puesto que su responsabilidad en ese momento era yo, aunque la verdad por mí, perfectamente podía llegar a 110 km/h, y yo lo disfrutaría, necesitaba sacar todo lo que me producía la decepción que sentía en ese momento, el peligro disfrazado de esa forma no me asusta, el vértigo siempre ha sido como un vicio que me ha fascinado desde que era tan solo una niña, pero las atracciones que acompañan a la palabra vértigo están prohibidas en la receta médica que me dejo el doctor, una enfermedad de hace dos meses me tiene alejada de todo aquello que pueda tranquilizarme... la sicóloga resumía mi afición al peligro y a cierto tipo de diversión que implicaba un tipo de aventura con altas descargas de adrenalina como un deseo implícito de morir, la muerte no es algo que me asuste, siempre y cuando no venga acompañada de una larga temporada en cama...


La avenida Oriental, a mi derecha la Universidad Nacional de Medellín, a mi izquierda el edificio inteligente, vi muchas escenas que hubiese querido retratar, el panorama pintaba bastante bien... 80 km/h... 90 km/h... carros por todas partes, y allí estaba la zona rosa de Medellín, en el Poblado, uno de los barrios más exclusivos de la ciudad, allí estaba el centro comercial, todo allí era novedoso, mientras lo recorríamos, mi primo me conto la manera en que veía su vida, me conto algo acerca de su carrera, y acerca de la manera en que invertiría su dinero una vez lo tuviera, fue descubrir una faceta de mi primo que jamás había visto, pero de la que alguna vez había sospechado...


Un helado de frutas, Capricho de Maracuyá... acompañado de una llamada amena que recibí, un recuerdo rescatado en medio de la telaraña de problemas que acompañaron una historia del pasado... I don't want to remember it again... pero ella es producto de ello, quizás sea difícil mentirle, quizás sea difícil no decirle lo que sucede a veces en mi, con el tiempo aprendió a conocerme, a su modo, me conoció cuando aún era una "inocente" niña, una ventaja para ella, puede ser... estuvimos en ese lugar cerca de dos horas, ya era momento de regresar, en hora y media mi primo se reuniría con sus compañeros del colegio, en una de esas fiestas de integración...


Y allí de nuevo estaba viva la selva de cemento, con la diferencia de que el brillo de la luna, era la luz más fuerte para poder terminar de tranquilizarme... inmensos edificios con estructuras realmente asombrosas, ingeniosas, bonitas, solo hacía falta que lloviera, nada hubiese importado... la autopista norte estaba un poco congestionada, largas banderas izadas desde las ventanas de los buses con los colores blanco y verde me dieron a entender que Atlético Nacional había ganado, y que quizás María Auxiliadora no estaría de cabeza y que aun tendría una vela a sus pies encendida, no sé contra quien había jugado, cientos de hinchas cantaban a coro una canción que no pude entender, difícil abrirse paso así, semáforos peatonales que dan la vía a los carros, allí se arranca cuando el semáforo peatonal cambia a rojo sin esperar que el otro cambie a verde, la luz amarilla esta dentro de las reglas: es para no tenerse en cuenta, la luz amarilla de los semáforos viales ni siquiera enciende...

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