Faltaban pocas horas para Navidad, el atuendo perfecto… una blusa para la perfecta exhibición de un par de prótesis… un cabello liso… arreglado de manera insistente… tinturado de mono… un jean ajustado al cuerpo… y un maquillaje que simulaba exactamente el rostro de una muñeca… no sé hasta qué punto era un ser humano o una simple muñeca de exhibición…
Lastimosamente… la capital dueña de la tercer mejor universidad a nivel nacional… del ingenio… de la eterna primavera… la ciudad que vio nacer a verdaderos artistas que dejan muy en alto el nombre de Colombia… es también dueña de la exacta definición de mujer… en muchos sentidos una burla descarada… pero tallada hasta en los más pequeños detalles…
Ropa ajustada, dejando de lado la estética… blusas que enseñan algo más que poca vergüenza… insinuaciones que demuestran su poco valor… ambiciones de abandonar a los 13 años el colegio por una “prometedora” carrera en el modelaje… o en el mejor de los casos culminar 13 arduos años de colegio y esperar un galán con una cochada de marranos negociables para vivir cómodamente por el resto de sus vidas… Esto dejo de ser un prototipo… para pasar a ser una definición…
Que lastima ver a seres humanos con los que comparto genero en boca de hombres que solo buscan diversión mundana… que lastima que seres humanos de mi mismo género no dejen espacio alguno para aquellos que queremos marcar una simple diferencia desde el deseo de estudiar para hacer de este país un lugar un poco más habitable… que lastima ver que cualquier hombre ha perdido ya el respeto por el único ser que puede engendrar vida…
Nunca pensé que llegaría a este concepto de esta cultura… me di cuenta de lo cegada que estaba… o quizás necesitaba algo más que un par de anécdotas o historias que tocaran mi vida… mujeres que en conclusión buscan ser mantenidas a toda costa… y un hijo es la mejor opción… y por ultimo una etiqueta que se plasma en algo más profundo que un código genético “para vender se debe mostrar”…
Creo que no todo fue tan malo… terminando el día Nietzsche dice “lo que nos vuelve locos no es dudar, sino estar convencidos de algo”.
Lastimosamente… la capital dueña de la tercer mejor universidad a nivel nacional… del ingenio… de la eterna primavera… la ciudad que vio nacer a verdaderos artistas que dejan muy en alto el nombre de Colombia… es también dueña de la exacta definición de mujer… en muchos sentidos una burla descarada… pero tallada hasta en los más pequeños detalles…
Ropa ajustada, dejando de lado la estética… blusas que enseñan algo más que poca vergüenza… insinuaciones que demuestran su poco valor… ambiciones de abandonar a los 13 años el colegio por una “prometedora” carrera en el modelaje… o en el mejor de los casos culminar 13 arduos años de colegio y esperar un galán con una cochada de marranos negociables para vivir cómodamente por el resto de sus vidas… Esto dejo de ser un prototipo… para pasar a ser una definición…
Que lastima ver a seres humanos con los que comparto genero en boca de hombres que solo buscan diversión mundana… que lastima que seres humanos de mi mismo género no dejen espacio alguno para aquellos que queremos marcar una simple diferencia desde el deseo de estudiar para hacer de este país un lugar un poco más habitable… que lastima ver que cualquier hombre ha perdido ya el respeto por el único ser que puede engendrar vida…
Nunca pensé que llegaría a este concepto de esta cultura… me di cuenta de lo cegada que estaba… o quizás necesitaba algo más que un par de anécdotas o historias que tocaran mi vida… mujeres que en conclusión buscan ser mantenidas a toda costa… y un hijo es la mejor opción… y por ultimo una etiqueta que se plasma en algo más profundo que un código genético “para vender se debe mostrar”…
Creo que no todo fue tan malo… terminando el día Nietzsche dice “lo que nos vuelve locos no es dudar, sino estar convencidos de algo”.