Es inevitable extrañarlo, pensar en que pronto caeré en el olvido... Probablemente la próxima vez que me vea, solo seré parte de un vago pasado de algo que no pudo ser...
Recuerdo que antes de conocerlo, Dios me dijo que estaba por llegar una persona que marcaría mi vida, por eso nunca dude en entregarlo todo, en soñar a su lado, en disfrutar las miles de veces que me dijo que solo quería tener 2 hijos, cuando le pedía que fueran 3... Por eso nunca dude en soñar una vida a su lado... Ahora debo partir buscando un rumbo nuevo, que no sé si vuelva a cruzarse en su camino...
Tantas veces soñé con decirle una noche a la luz de una vela verde, que sería papá, y que vería a una hermosa chiquilla que le robaría el corazón, igual que su madre, que lloraría sobre su regazo buscando que la consintiera, y él enloquecería con solo ver su tierno rostro...
Soñé tantas veces en construir un futuro a su lado, pese a las adversidades, siempre dormiría abrazada a él, así hubieran miles de problemas por solucionar al día siguiente, pero que jamás dudará que yo escuchaba los latidos de su corazón, sería alivio a sus angustias, como tantas veces lo intente, como tantas veces quise ayudarlo para que si sucedía algo como lo que esta sucediendo, por lo menos contará con su madre como su amiga...
Iniciaríamos desde ceros, a habitar el lugar que escogeríamos para vivir, el llevaría el equipo de sonido y yo llevaría el televisor, y así no tuvieramos muebles la primera noche, bailaría con él para celebrar que por lo menos la música nos acompañaba... Sería la madre comprensiva que siempre quise tener, escucharía a nuestros hijos en sus alegrías y solo los consentiría cuando tuvieran tristezas en el corazón hasta que cayeran dormidos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario