Un día decidí buscar alguien que tuviera alguna idea de como dibujar sonrisas... quería su secreto... quería que me enseñara a dibujarlas, a pintarlas, a ponerles mil colores: verde de esperanza, azul de tranquilidad, amarillo de luz, rojo de amor, o el color perfecto para describir mis pensamientos...
Fue un largo camino el que emprendí, encontré pintores de lágrimas, pintores de todo tipo de miradas y pintores de palabras dichas y olvidadas, que fue lo más cercano a una sonrisa que logre ver... Cada vez la esperanza de encontrarlo se perdía...
Llegó el momento en el que crecí, pensar en hallarlo simplemente fue algo del pasado, una agitada rutina ya no me permitiría dibujar, y mucho menos colorear sonrisas, era sencillamente un juego de niños, en el que todo lo podía expresar con mi lápiz y mis colores...
Aunque fue extraño, hace algún tiempo conocí al mejor dibujante de sonrisas, nunca me dijo que lo era, como si tratara de guardar su secreto, creo que era cuestión de tiempo que yo lo descubriera... Hoy, ya no me interesa saber su secreto, tiene la magia para pintar miles de sonrisas en mi, de todos los colores, tal y como siempre quice aprender a hacerlo... Con solo verlo ya hay un pincel que retrata una sonrisa verde en mi, con verlo sonreír dibuja sonrisas amarillas, con escuchar su voz colorea sonrisas azules... pero mis preferidas son las sonrisas rojas, que pinta cuando me dice "te quiero"...
Para mi dibujante de sonrisas...
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