lunes, 14 de febrero de 2011

Tu...

Sabía que algún día el tiempo sería mi aliado, aunque no dudo que siempre trato de mostrarme miles de opciones que me podían llevar a creer que en realidad estaba de mi lado...

El miedo aún está, pero lo olvido con una palabra tuya... que retoma la idea de que la felicidad puede llegar a ser tan efímera como tus abrazos, que me devuelven al mismo lugar en donde empecé algún día a buscarla, donde podía verte en la distancia, pero luego te perdiste.

Algún día creí que tus abrazos me avisarían que tu llegada era un hecho. Creer una vez más en que todo será diferente es como pensar en seguir viviendo dejando de respirar... ¿irreal?...

Cuando el frío se avecina, estas tu con un abrazo solo para mi, para olvidar que el hielo volverá a tocar mi vida... Para olvidar que mi sangre alguna vez dejo de circular esperanza... Cuando el miedo se avecina, estas allí con la palabra exacta para creer una vez más en la esperanza, y no precisamente de creer que todo será diferente, sino de que llegaste para hacerme diferente...

Quiero olvidar la ironía de la vida... las mentiras... la soledad... la desesperación... que me situaron en un lugar tan lejano de tu alcance, que no me dejaron ser parte de la realidad que la felicidad podía brindarme...

Simplemente aprendo a disfrutar tu compañía, tus abrazos, tus palabras... El sentido de la vida a tu lado... Sin temor a que seas un espejismo...

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